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Mostrando entradas de febrero, 2011

Proyecto sur quiere expulsar a la virgen maria de la camara de diputados

Dehon: Día de Nuestra Señora de Lourdes

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El Siervo de Dios León Dehon escribió en su libro El año con el Sagrado Corazón (1909), en la meditación del día 11 de febrero:

Penitencia y oración. Es esto lo que pedís, oh María: “¡Penitencia, penitencia, penitencia! Vayan a lavarse en la fuente en señal de penitencia. Coman de esta hierba amarga, en señal de penitencia. Recen por los pecadores, besen la tierra por los pecadores”.
Quiero responder a tu apelo, oh Madre mía. Iré a la montaña de la mirra y a la colina del incienso, y he de verte allá, con los ojos de la fe, tu que eres bella y sin mancha.

Penitencia y oración, esta es la orden que nos diste, y si una elite de piadosos cristianos le responde, obtendrán la reconstrucción social. Los milagros de curaciones corporales que allá operas todos los días, son la garantía de la cura de las almas de los pueblos.

¡Penitencia y oración! ¡Cómo tenemos necesidad de eso! Viniste, oh María, en 1858, cuando comenzaban las conspiraciones contra tu Iglesia. ¡Cómo se agravaron desde entonces…

¿Cómo debo amar a Dios?

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San Pedro alaba a Dios porque «por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva». Y añade: 
«Por lo cual rebosáis de alegría, aunque sea preciso que todavía por algún tiempo seáis afligidos con diversas pruebas» (1 P 1, 3.6). También aquí se manifiesta claramente que la esperanza y la alegría son realidades teologales que emanan del misterio de la resurrección de Cristo y del don de su Espíritu. Podríamos decir que el Espíritu Santo las toma del corazón de Cristo resucitado y las infunde en el corazón de sus amigos.
«Con todo el corazón». Esta expresión se encuentra en el libro del Deuteronomio, dentro del primer y fundamental mandamiento de la ley, donde Moisés dice al pueblo: 
«Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6, 4-5). Así pues, «con todo el corazón» —ex toto corde—, se refiere al modo como I…